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(VIDEO): Estephanie Rubí tenía 13 años cuando fue violada, asesinada y arrojada a un río

diciembre 13, 2017

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“No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escalinatas del bus”

— Virginia Woolf

LA COLUMNA ROTA/ FRIDAGUERRERA VILLALVAZO

Luis Alberto Hurtado Mora ya había decidido violar y asesinar a Estephanie Rubí  Estrada Garibay, aquel 19 de abril de 2017, fue el día que eligió en Uruapan, Michoacán, para hacerlo, un día antes estuvo enviándole mensajes para que se presentara a trabajar, la niña acababa de estar de vacaciones de Semana Santa y había entrado a trabajar a la purificadora de agua que se encontraba a solo tres cuadras de su casa, donde Luis Alberto era el encargado.

 

Claudia Garibay Huitzacua, madre de Rubí, permitió que la menor trabajara para que supiera que ganarse la vida como empleada no era sencillo, además ya estaba grandecita y el lugar estaba muy cerca de casa, ese miércoles la niña tomó su licuado, y salió de casa rumbo a su trabajo, había que llegar temprano, Luis Alberto le había pedido que aunque ya no trabajara ahí fuera a apoyarle, esas eran las instrucciones que Luis Alberto, de 37 años, le había dado, ya en la puerta Rubí se regresó y le dijo a Claudia “te amo”, esa fue la última vez que su madre la vio con vida.

Estephanie Rubí tenía trece años, nació el 2 de junio de 2003, en Uruapán, era la hija mayor de Claudia Garibay Huitzacua, cuando Rubí nació, el padre de la niña decidió alejarse, por lo que Claudia fue madre soltera, tenía 16 años y mucho miedo cuando la bebé llegó a su vida; pero eso también la impulsó a estudiar y trabajar para darle a su nena lo que necesitara sin tener que estirarle la mano a nadie.

La hora de llegada de Rubí a casa era a las catorce horas, al ver que eran las catorce treinta horas, la madre ya preocupada se dirigió a la purificadora, al preguntar por Rubí le hicieron saber que la niña nunca llegó, y que Luis Alberto ya no trabajaba en el lugar. Se dirigió nuevamente a su casa, le llamó vía telefónica a Luis, le hizo saber que la niña “estaba en el cine”, la madre insistió en que le dijera la verdad, después le dijo que la niña le había pedido que le mandara esos mensajes para poder salir de casa, Claudia no le creyó y le increpó que no era posible que un hombre adulto se prestará a ese tipo de juegos; las horas pasaban y su hija mayor no llegaba a casa por lo que se dirigió a la agencia del Ministerio Público de Uruapan a poner la denuncia por la desaparición de Rubí.

La respuesta de los agentes en el lugar fue la misma que la mayoría de las madres recibe en todo el país, al cuestionarle la autoridad cuantos años tenía la niña, le respondieron “a esa edad las niñas se van de sus casas con el novio o porque están embarazadas, va a ver que al rato regresa”.

La madre desesperada porque tenía que dejar que pasaran 48 horas, se mantuvo despierta toda la noche, no había manera de llamarle a la niña porque ella no portaba celular, el que tenía lo había dejado.

El veinte de abril, la hermana de Claudia llegó a casa en compañía de una amiga regidora del municipio quien acompañó a la joven madre a poner nuevamente la denuncia, y por la presión que ejerció la funcionaria esta fue tomada, Claudia se encontraba ya frente al Ministerio Público, durante todo el día, luego de preguntarle si traía consigo una foto de Rubí y al mostrárselas, los agentes se hablaron con contraseñas, desde ese momento la pasaron con el fiscal regional, luego a otra oficina, después a desaparecidos, sin decirle nada, sin explicación alguna, “me preguntaron si mi hija usaba collares, conteste que sí, me mostraron uno de estrella de mar y lo reconocí, era de mi Rubí, en cuanto dije que sí, me pasaron con la psicóloga, no entendía qué pasaba, porque me hacían tantas preguntas, porqué tantos misterios y sin decirme más la psicóloga me respondió: ‘Ah no quiere rodeos bueno le diré que encontramos en el río un cuerpo de una chica con las características de su hija y debe de verlo ¿está preparada para hacerlo?’, “¿Cómo iba a estarlo?, sentí cómo la sangre se me heló entre las venas, salí de esa oficina y vi a mi madre y mi hermana salir de otra oficina, estaban llorando, mi hermana me miró y agachó la cabeza, ahí supe que sí era Rubí’.

El cuerpo de la pequeña Rubí, de tan solo 13 años, según informaron las autoridades a Claudia, fue encontrado en el río Cupatitzio, atorado en una piedra a 20 metros de unas compuertas que destrozan todo lo que el agua lleva, si no se hubiera atorado ahí, nunca la habrían encontrado. La pequeña había sido estrangulada, tenía un calcetín amarillo en la boca, fue violada anal y vaginalmente.

Claudia nos hizo saber que las investigaciones de las autoridades señalaron a Luis Alberto Hurtado Mora, de 36 años, como principal sospechoso, obtuvieron los datos del domicilio, percatándose que él sujeto ya no se encontraba en el lugar, la policía realizó el cateo correspondiente al cuarto y solo encontró en el colchón cabellos de Rubí, fotografías de la niña, de Claudia y muchas pequeñas más, ropa interior de niñitas, además un ticket de una tienda comercial con una recarga hecha a las quince horas con treinta y cinco minutos del 19 de abril, día en que desapareció la niña, por lo que se dirigieron a la tienda y solicitaron los vídeos de las cámaras de vigilancia en donde se pudo observar la llegada del vehículo de Luis Hurtado y a Rubí de copiloto, la pequeña, detalla Claudia, se veía como dormida, el individuo bajó del vehículo realizó la recarga y se alejó nuevamente en el auto.

A un mes del ataque de la pequeña, el presunto responsable fue detenido por una denuncia anónima; Luis Alberto Hurtado Mora fue vinculado a proceso abreviado por el feminicidio de la pequeña Rubí, que dentro de la causa penal 00066/2017, que se instruyó en contra de Luis Alberto, por el hecho que la ley señala como delito de homicidio calificado, en agravio de la víctima, el 16 de octubre de 2017 se llevó a cabo la última audiencia el Licenciado Eduardo Ruíz de esta ciudad. Ahí finalmente el juez de Control y Enjuiciamiento del Sistema de Justicia Penal, Acusatorio y Oral, Región Uruapan, emitió un fallo condenatorio, fue condenado a pasar catorce años de prisión y la reparación del daño fue por cien mil pesos.

La Procuraduría General de Justicia del estado dio a conocer durante la detención del sujeto que el sentenciado estaba involucrado como presunto responsable del feminicidio de Elizabeth Pascual Sánchez, de 19 años, la cual fue desaparecida y su cuerpo fue hallado en un hotel de Hermosillo en el estado de Sonora, el sujeto que se registró para la habitación lo hizo con el nombre de Luis Alberto Hurtado, de 32 años, el presunto responsable del feminicidio de Elizabeth nunca fue detenido, el sujeto se refugió en Urupan donde por segunda ocasión arrebató la vida, ahora la de Rubí.

Cada vez que llegaban estos tiempos de frío, Estephanie Rubí Estrada Garibay, la cual estudiaba segundo año de secundaria y tenía uno de los mejores promedios de la escuela secundaria técnica 102, durante estas fechas reunía, juguetes, abrigos, cobijas, hacía piñatas que llevaba a regalar para quienes lo necesitaran en los albergues de Uruapán, Michoacán, siempre pensaba en los niños que tenían frío en estos días, este año seguramente también la extrañaran.

Diciembre 2017

 

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@FridaGuerrera

fridaguerrera@gmail.com

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